Ponerme en forma sin salir de casa, es posible ?

Muchos son los motivos por los que dejamos de ir al gimnasio: el precio, la falta de tiempo, el desplazamiento, la pereza… ¡Pero eso no quiere decir que no podamos estar en forma! ¿La solución?  ¡ Rutina !

Como cada inicio de año mucha gente se hace propósitos saludables. Antes era muy típico eso de: «este año me apunto al gimnasio». Pero lo cierto es que hay muchas alternativas para ponerse en forma sin ir al gimnasio. Solo tenemos que elegir la que más nos guste y ser constantes.

Cada vez se está desvinculando más eso de tener que ir al gimnasio para ponerse en forma. De hecho, los gimnasios se están reinventando para dar a los usuarios alternativas a lo típico de hacer una rutina estándar de pesas. Es posible ponerse en forma sin ir al gimnasio, te contamos algunas alternativas:

Ejercicio al aire libre

Lo más fácil, simple y barato para ponerse en forma. Ejercicios como correr, ciclismo o senderismo son una buena base para empezar a ponernos en forma. Eso sí, hay que dejarse de burradas y saber adaptar el tipo de deporte a nuestra condición física. Por ejemplo, si vamos a empezar a correr, no salir el primer día a hacer 10 kilómetros.

El problema de este tipo de deportes es que podemos perder la motivación por hacerlos con el paso de los días. Por eso es importante que intentemos salir en grupo a hacer estas actividades, apuntándonos a algún club, por ejemplo, y variar los entrenos, no hacer todos los días lo mismo.

Si vivimos en una gran ciudad y eso de «el aire libre» nos queda un poco lejos, siempre nos queda la opción de entrenar en los parques. Según las características del parque y el moviliario que tenga, podemos hacer muchas cosas.

Calistenia y ejercicios de autocarga

La calistenia ha sido y será en este 2017 una de las tendencias fitness del año. Hacer ejercicios solo con el propio peso de nuestro cuerpo sin nada más o utilizando barra fija, paralelas o elementos similares. Está claro que el nivel de Frank Medrano nos queda un poco lejos, pero empezando poco a poco y con los ejercicios adecuados se puede conseguir una mejora significativa de nuestra forma física.

Kettlebells o pesas rusas: otra forma de hacer pesas en casa

Personalmente me encantan las kettlebells, es una forma parecida de entrenar con las típicas mancuernas pero que ofrecen otro tipo de posibilidades y movimientos. Tener un par de kettlebells en casa nos puede dar mucho juego para hacer ejercicios de musculación.

Saltar a la comba: un ejercicio más completo de lo que pensamos

Algo tan simple como saltar a la comba se puede convertir en el perfecto aliado para ponernos en forma. Está claro que no desarrollaremos unos músculos de acero saltando a la comba, pero es un ejercicio metabólico muy exigente que nos servirá para quemar calorías y mejorar nuestro estado cardiovascular, además de coordinación y agilidad.

Rutinas HIIT: cortas pero intensas

Este tipo de rutinas de alta intensidad por intervalos son muy recomendables sobre todo para esos días en los que no tenemos tanto tiempo para entrenar. Hacer HIIT tiene muchos beneficios, aunque, eso sí, es un entrenamiento intenso y debemos de hacer un buen calentamiento antes de la rutina y ser conscientes de nuestras posibilidades a nivel físico para adaptar la intensidad de los ejercicios.

Tutoriales y rutinas de expertos en YouTube

Una de las cosas buenas que tienen las nuevas tecnologías es que la información llega a cualquier sitio del planeta. Antes era necesario ir al gimnasio para que un monitor nos enseñara cómo hacer los ejercicios o la rutina de entrenamiento. Hoy solo tenemos que acceder a YouTube al canal adecuado para poder entrenar en casa delante de una pantalla.

Aplicaciones móviles que te ayudarán a ponerte en forma

Y seguimos con la relación fitness-tecnología. En nuestra propia palma de la mano podemos tener, casi, a un entrenador personal que nos oriente sobre cómo ponernos en forma. Con la aplicación adecuada para nuestro smartphone podemos conseguir muchas cosas a nivel fitness y de salud.

Fuente: Vitonica

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Hacer mucho ejercicio no siempre sirve para quemar más calorías.

Un equipo internacional ha examinado la relación entre el gasto energético diario y el nivel de actividad física en más de 332 personas de cinco países (Ghana, Sudáfrica, República de las Seychelles, Jamaica y EE UU) durante una semana, y ha descubierto que hacer más ejercicio no implica consumir más calorías.

Los resultados, publicados esta semana en la revista Current Biology, revelan que cuando la actividad física supera niveles moderados, el consumo energético no aumenta, sino que se estabiliza. Esto indica que el cuerpo humano es capaz de adaptarse a los cambios para regular y mantener el gasto total de energía.

“Los expertos en salud pública, por lo general, hacen un planteamiento muy sencillo: más actividad física se traduce en un gasto calórico mayor. Ahora hemos puesto a prueba esta teoría”, explica a Sinc Herman Pontzer, investigador en la Universidad de Nueva York (EE UU) y autor principal del estudio.

El estudio no cuestiona los beneficios del deporte.

Pontzer advierte que su estudio no cuestiona los beneficios del deporte: “Hay muchas evidencias de que el ejercicio es importante para mantener el cuerpo y la mente sanos. Nuestro trabajo añade que para controlar el peso también debemos centrarnos en la dieta”.

Lo que han observado es que, a partir de un determinado nivel de actividad física, el consumo de energía del cuerpo humano no cambia, por mucho que la persona haga más ejercicio. Por el contrario, sí se aprecian diferencias en individuos poco activos. “Quienes llevan un estilo de vida muy sedentario gastan unas 200 kcal al día menos que aquellos que son moderadamente activos”, indica.

Los hazda de Tanzania

El científico empezó a reflexionar sobre este tema cuando trabajaba con los hadza, una población de cazadores-recolectores del norte de Tanzania. “Los hadza son increíblemente activos, caminan largas distancias cada día y hacen un trabajo físico muy duro en su vida cotidiana”, dice Pontzer. “A pesar de sus altos niveles de actividad, nos dimos cuenta de que su gasto de energía diaria es similar al de otras personas más sedentarias con estilos de vida urbanitas en EE UU y Europa. Eso me sorprendió y me hizo pensar en la relación entre la actividad y el gasto energético”.

El cuerpo humano es dinámico y complejo, y tiende a adaptarse a los cambios.

Para explorar el problema, Pontzer y su equipo midieron el gasto energético y la actividad diaria de más de 300 hombres y mujeres a lo largo de una semana. En los datos que recogieron, se apreciaba un efecto débil, pero mesurable, de la actividad sobre el consumo. Sin embargo, al llevar a cabo un análisis más detallado, este patrón solo se observaba entre los sujetos en la mitad inferior del espectro de actividad física. Las personas con actividad moderada gastaban unas 200 kilocalorías más al día que las sedentarias; pero los que superaban los niveles de actividad moderados no consumían más calorías por hacer ejercicio extra.

Según sus resultados, el gasto calórico no es solo resultado del nivel de actividad física y, por lo tanto, los investigadores creen que llevar una dieta adecuada puede tener más importancia que dejarse la piel en el gimnasio, sobre todo a partir de ciertos niveles de actividad.

“El cuerpo humano es dinámico y complejo, y tiende a adaptarse a los cambios. Hacer ejercicio es muy importante para la salud y puede ayudar a perder peso, pero nuestro estudio demuestra que cuidar lo que comemos puede tener un impacto mucho más positivo”, declara el experto.

Entender sus mecanismos

Los autores señalan que un objetivo fundamental para futuras investigaciones será entender los mecanismos que determinan y regulan el consumo energético en respuesta a la actividad física.

Por ello, Pontzer y su equipo quieren estudiar cómo responde el cuerpo humano a las variaciones en el nivel de actividad, examinando otros cambios -por ejemplo, en la función inmune o el sistema reproductivo- que puedan explicar cómo se adapta el organismo a mayores exigencias físicas sin consumir calorías adicionales.

Fuente: rtve.es