Los pediatras recomiendan consumir otros pescados blancos en sustitución del panga.

  • Creen que son preferibles variedades como la merluza o el lenguado

  • Insisten en que el mayor problema reside en su escasa riqueza nutricional

  • Más de 2.000 colegios han retirado ya este pescado asiático de sus menús

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha recomendado consumir otras variedades de pescado blanco en sustitución del panga y ha recordado que España dispone de pescados más acordes a nuestra tradición gastronómica y con unas mejores características nutricionales.

Como recuerda la asociación, a raíz de la polémica surgida en relación al consumo de este pescado de origen asiático, se ha desatado una gran preocupación sobre el consumo del panga en la dieta de los niños e, incluso, más de 2.000 colegios de toda España lo han retirado de sus menús por la alarma social generada y la presión de los padres.

En este sentido, la AEP, a través de su Comité de Nutrición, recomienda la ingesta de otras variedades de pescado blanco, como la merluza o el lenguado, a lo largo de toda la edad pediátrica, tres a cuatro veces por semana en sustitución del panga y limitar el consumo de pescados azules (como las sardinas, salmón o atún) una vez a la semana, con raciones de menos de 50 gramos, en niños mayores de 3 años.

“Deberíamos considerar que, teniendo en cuenta que nuestro país está rodeado de costa, es más que probable que dispongamos de otros pescados, más acordes a nuestra tradición gastronómica y con unas características nutricionales mejores, que puedan sustituir al panga”, asegura el doctor Jose Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición.

Si además, la pesca de estas especies es más respetuosa con el medio, el entramado laboral que los sostiene más acorde a nuestro sistema de valores y su calidad nutricional mejor, “son razones más que suficientes para favorecer el consumo de otras especies de pescado blanco que no sean el panga o la tilapia”, afirma.

Controles a diferentes niveles

Como continúa explicando la la AEP, el panga es un pescado blanco de agua dulce que se cría en cautividad. La supuesta peligrosidad de su ingesta reside principalmente en la creencia de que puede acumular más metales tóxicos o pesticidas que otros pescados.,  La cuestión no es nueva, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (AECOSAN) se vio obligado en 2013 a salir al paso de esta alarma.

Ya en su momento, esta institución señalaba que todos los alimentos procedentes del extranjero pasan controles de laboratorio y, si se detectan sustancias prohibidas, se rechaza la mercancía y se puede llegar hasta a prohibir su importación. Además de los controles del Ministerio, las Comunidades Autónomas y algunos ayuntamientos realizan inspecciones cuando el pescado está ya en el canal de la alimentación.

“No podía ser de otra manera: ningún alimento que contenga pesticidas u otros productos que pudieran poner en riesgo la salud de los ciudadanos puede comercializarse”, indica el doctor Moreno Villares. No obstante, “si bien se trata de un pescado cuyo consumo es seguro, el Comité de Nutrición de la AEP considera más conveniente ofrecer a los menores otras variedades de pescado blanco como las antes mencionadas, puesto que su calidad nutricional es mejor y culturalmente están más avalados en nuestro país”.

Otros pescados de gran tamaño también han sido objeto de comentario por parte de la Agencia, por su contenido en mercurio y metales pesados, lo que llevó a recomendar una limitación de su consumo en mujeres embarazas, lactantes y niños pequeños.

AGENCIAS