2017 BELLEZA A LO NATURAL

En 2017 te brillará la piel y se llevará el maquillaje sincero.

Después de abusar del filtro Valencia, los retoques, las máscaras y de las Kardashian maquillándose casi a cincel, el año 2017 llega con vocación de sinceridad.

O eso asegura Maite Tuset, MAC Senior Artist Spain & Portugal: «Parece que queremos llegar a un maquillaje sincero, natural. El estilo personal es lo importante, la forma de ser de cada uno debe primar». Vamos, que si eres Kim Kardashian estarán bien las 20 capas de maquillaje pero si te llamas María, vives en Toledo y trabajas en una frutería, parece un exceso recurrir al ‘contouring’, al ‘strobing’ o al ‘baking’ para ir a tomar una caña un viernes.

Vuelve lo real, la luz, la transparencia, el efecto recién salida de la ducha y la calidez. «Utilizar el maquillaje como una herramienta de corrección es un error», explica Maite Tuset. El maquillaje tiene que resaltar lo bueno que tienes, tus mejores rasgos, no tratar de que tus pómulos sean los de otra persona.

Fuente: ELLE por Amaya Ascunce

¿Saltarse el desayuno ayuda a adelgazar?

En la actualidad encontramos algunas dietas que afirman que saltarse el desayuno es la clave para adelgazar. Sin embargo, los expertos lo desaconsejan, ya que éste se caracteriza por ser la comida más importante del día. Lo explicamos a continuación.

Tal y como indica Rubén Bravo, experto en Nutrición y Gastronomía y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el desayuno es fundamental debido al tiempo que transcurre desde la cena del día anterior hasta la primera comida del siguiente, lo que supone que nuestro cuerpo permanezca mucho tiempo sin recibir nutrientes.

El especialista explica que las tendencias que indican el ritmo que sigue el cuerpo son dos:

  • Diurna: de seis de la mañana seis de la tarde.
  • Nocturna: de seis de la tarde a seis de la mañana.

Tomar los nutrientes necesarios en la fase de activación o diurna es imprescindible. La mejor manera de hacerlo es mediante un desayuno completo que aúne todos los macronutrientes y micronutrientes necesarios para acompañar el ritmo de la nutrición a las demandas de cada momento del día.

¿Qué implica no desayunar?

“Cuando nuestro cuerpo empiece a moverse y a pensar tras unas 12 o 15 horas sin comer nada comenzará a demandar una serie de nutrientes que no va a tener, por lo que notaremos cansancio, fatiga física y cerebral y no tendremos la misma agilidad mental”, afirma el portavoz de IMEO.

Entonces, ¿saltarse el desayuno adelgaza? Bravo indica que no desayunar puede ayudar a perder peso, pero no a adelgazar. Esto último lo define como “perder volumen de grasa”.

Cuando el cuerpo detecta que no estamos comiendo, comienza a ralentizar el metabolismo, aumentando el sistema ahorrador de energía. De esta manera se produce un menor gasto calórico y se provoca que cuando entra el alimento al cuerpo éste se almacena como grasa.

Además, el especialista indica que saltarse el desayuno de forma habitual puede provocar desequilibrios alimenticios. Cuando el cuerpo no obtiene una respuesta a su demanda de nutrientes tiene que buscarlos en otro sitio, reduciendo de esta manera los almacenes de vitaminas y minerales. Si se produce de forma habitual pueden aparecer problemas de salud.

El desayuno adecuado

El desayuno adecuado debe incluir un poco de cada macronutriente. El portavoz del IMEO habla de hidratos de carbono integrales, grasas saludables y proteínas de alto valor biológico. Lo ejemplifica de la siguiente manera: una rebanada de pan de centeno con tomate triturado, aceite de oliva y jamón ibérico.

En definitiva, Bravo explica que comer demasiado poco por el día promueve que por la tarde y por la noche tengamos más ansiedad, lo que sería una mala decisión para perder peso, ya que pueden producirse atracones. “Si se quiere perder peso  lo mínimo que hay que realizar son tres comidas y lo recomendado cinco”, indica el experto.

fuente: Blanca Sánchez Carrascosa de CUIDATE PLUS

Correr no es un juego.

Un muerto, cuatro corredores ingresados en la UCI del Hospital Donostia y 15 en observación en urgencias. Es el triste balance de una mítica carrera, la Behobia-San Sebastián.

Los datos ponen los pelos de punta, si bien fueron un total de 34.000 personas las que se lanzaron a correr los 20 kilómetros de distancia que separan el barrio Irunés de Behobia y la capital guipuzcoana a casi 30 grados.

La muerte de ese corredor ha abierto, inevitablemente, el debate sobre la preparación de quienes acuden a este tipo de eventos populares. Y ante el más que evidente ‘boom’ en torno en este deporte cabe preguntarse, ¿estamos perdiendo el respeto a correr?, ¿cualquiera puede participar en una carrera sea de la distancia que sea?

1. Correr no siempre significa salud

Parece evidente que hacer ejercicio es bueno para nuestra salud. Nos ayuda a perder unos kilos de más, a estar ágiles, a eliminar grasa de nuestro organismo, a prevenir enfermedades… Sin embargo, salir a correr y tener salud no siempre van de la mano.

Cuando buscamos rendimiento, cuando buscamos conseguir una determinada marca en una carrera, sometemos el cuerpo a un estrés que difícilmente es compatible con la salud. Hacer una tirada de 30 kilómetros para preparar una maratón o poner nuestro corazón a 190 o 200 pulsaciones difícilmente puede ser compatible con una actividad saludable. Y, sin embargo, es hacia donde se encaminan la inmensa mayoría de los corredores populares.

Correr para encontrarnos mejor, para estar más saludables, se ha convertido en una auténtica batalla por superarse a uno mismo y, siempre que se pueda, a los demás. Queremos ir un paso más allá. Correr no uno, sino cinco maratones al año. Qué digo, queremos correr ultramaratones, y maratones de ultramaratones. No importa si hasta hace apenas unos meses nos pasábamos los días, las semanas o los meses tirados ante un sofá. Vamos a pasar de cero a 100 en un abrir y cerrar de ojos y vamos a convertirnos en la envidia de los demás.

FUENTE: EL CONFIDENCIAL

El azafrán adulterado con extractos de gardenia invade el mercado europeo

  • Este nuevo y sofisticado colorante se utiliza para aumentar el peso del azafrán

  • Se trata de un producto prohibido por la legislación comunitaria

  • Investigadores de la Universidad de Alcalá han patentado una técnica para identificarlo

En el mercado europeo se ha comenzado a detectar azafrán adulterado con extractos del fruto de la gardenia, un producto prohibido en Europa. Para confirmar las partidas fraudulentas, investigadores de la Universidad de Alcalá han patentado una técnica cromatográfica que permite identificar el genipósido, un compuesto que solo llevan los frutos de la gardenia pero no la flor del azafrán.

El azafrán se produce a partir de los estigmas secos de la planta Crocus sativus, siendo la especia más cara del mundo debido a la mano de obra necesaria para su cultivo, cosecha y manipulación, así como por tener una producción limitada. Debido a su elevado precio, el azafrán ha sido sometido a diversos tipos de adulteración a lo largo de los siglos.

Junto con el aceite de oliva, la leche y la miel, es uno de los ingredientes alimentarios que más comúnmente sufre adulteraciones, que en el caso de la especia se realizan con el fin de aumentar su peso con materias extrañas (normalmente plantas con cierto parecido externo) o para mejorar su color con colorantes naturales o sintéticos cuando el azafrán es antiguo o para enmascarar la adición de materias extrañas.

El azafrán es la especia más cara del mundo debido a la mano de obra necesaria para su cultivo, cosecha y manipulación, así como por tener una producción limitada.

Recientemente, se ha descubierto en el mercado europeo un nuevo y sofisticado método de adulteración de azafrán empleando extractos de los frutos de la gardenia (Gardenia jasminoides), que se utiliza en países asiáticos en la medicina tradicional y como colorante debido a la presencia de un elevado número de flavonoides y crocinas similares a las presentes en el azafrán (responsables de la coloración amarilla), estando prohibida su comercialización en Europa.

Investigadores del grupo de investigación Técnicas de (micro)-separación de la Universidad de Alcalá han desarrollado y patentado un procedimiento para la determinación de adulteraciones de azafrán basado por primera vez en la detección de genipósido (un compuesto de los frutos de gardenia que no tiene el azafrán) por cromatografía líquida de alta eficacia con detección por espectrometría de masas.

El procedimiento permite resolver el problema de detectar adulteraciones con gardenia de manera inequívoca y sensible, problema que otros medios ya existentes no resolvían. Esta técnica separa el pico de genipósido del resto de componentes del azafrán en un tiempo inferior a dos minutos, detectando hasta un 0,004% de este compuesto.

Certificación de calidad en revisión

Hasta el momento, la calidad del azafrán está certificada en el mercado internacional a través de la normativa ISO 3632, pero sólo caracteriza al azafrán a través de los contenidos de picrocrocina, safranal y crocinas, así como la posible presencia de algunos de los colorantes artificiales que puedan resultar tóxicos. Esta normativa se encuentra actualmente en proceso de revisión dada su baja fiabilidad en la detección de materias vegetales con color y morfología similares al azafrán.

El año pasado un equipo de científicos checos y españoles presentaron otra técnica, basada en la ‘huella dactilar’ química propia de cada tipo de azafrán, con la que demostraron que más del 50% de las muestras eran fraudulentas.

AGENCIA SINC

Hacer mucho ejercicio no siempre sirve para quemar más calorías.

Un equipo internacional ha examinado la relación entre el gasto energético diario y el nivel de actividad física en más de 332 personas de cinco países (Ghana, Sudáfrica, República de las Seychelles, Jamaica y EE UU) durante una semana, y ha descubierto que hacer más ejercicio no implica consumir más calorías.

Los resultados, publicados esta semana en la revista Current Biology, revelan que cuando la actividad física supera niveles moderados, el consumo energético no aumenta, sino que se estabiliza. Esto indica que el cuerpo humano es capaz de adaptarse a los cambios para regular y mantener el gasto total de energía.

“Los expertos en salud pública, por lo general, hacen un planteamiento muy sencillo: más actividad física se traduce en un gasto calórico mayor. Ahora hemos puesto a prueba esta teoría”, explica a Sinc Herman Pontzer, investigador en la Universidad de Nueva York (EE UU) y autor principal del estudio.

El estudio no cuestiona los beneficios del deporte.

Pontzer advierte que su estudio no cuestiona los beneficios del deporte: “Hay muchas evidencias de que el ejercicio es importante para mantener el cuerpo y la mente sanos. Nuestro trabajo añade que para controlar el peso también debemos centrarnos en la dieta”.

Lo que han observado es que, a partir de un determinado nivel de actividad física, el consumo de energía del cuerpo humano no cambia, por mucho que la persona haga más ejercicio. Por el contrario, sí se aprecian diferencias en individuos poco activos. “Quienes llevan un estilo de vida muy sedentario gastan unas 200 kcal al día menos que aquellos que son moderadamente activos”, indica.

Los hazda de Tanzania

El científico empezó a reflexionar sobre este tema cuando trabajaba con los hadza, una población de cazadores-recolectores del norte de Tanzania. “Los hadza son increíblemente activos, caminan largas distancias cada día y hacen un trabajo físico muy duro en su vida cotidiana”, dice Pontzer. “A pesar de sus altos niveles de actividad, nos dimos cuenta de que su gasto de energía diaria es similar al de otras personas más sedentarias con estilos de vida urbanitas en EE UU y Europa. Eso me sorprendió y me hizo pensar en la relación entre la actividad y el gasto energético”.

El cuerpo humano es dinámico y complejo, y tiende a adaptarse a los cambios.

Para explorar el problema, Pontzer y su equipo midieron el gasto energético y la actividad diaria de más de 300 hombres y mujeres a lo largo de una semana. En los datos que recogieron, se apreciaba un efecto débil, pero mesurable, de la actividad sobre el consumo. Sin embargo, al llevar a cabo un análisis más detallado, este patrón solo se observaba entre los sujetos en la mitad inferior del espectro de actividad física. Las personas con actividad moderada gastaban unas 200 kilocalorías más al día que las sedentarias; pero los que superaban los niveles de actividad moderados no consumían más calorías por hacer ejercicio extra.

Según sus resultados, el gasto calórico no es solo resultado del nivel de actividad física y, por lo tanto, los investigadores creen que llevar una dieta adecuada puede tener más importancia que dejarse la piel en el gimnasio, sobre todo a partir de ciertos niveles de actividad.

“El cuerpo humano es dinámico y complejo, y tiende a adaptarse a los cambios. Hacer ejercicio es muy importante para la salud y puede ayudar a perder peso, pero nuestro estudio demuestra que cuidar lo que comemos puede tener un impacto mucho más positivo”, declara el experto.

Entender sus mecanismos

Los autores señalan que un objetivo fundamental para futuras investigaciones será entender los mecanismos que determinan y regulan el consumo energético en respuesta a la actividad física.

Por ello, Pontzer y su equipo quieren estudiar cómo responde el cuerpo humano a las variaciones en el nivel de actividad, examinando otros cambios -por ejemplo, en la función inmune o el sistema reproductivo- que puedan explicar cómo se adapta el organismo a mayores exigencias físicas sin consumir calorías adicionales.

Fuente: rtve.es

Los pediatras recomiendan consumir otros pescados blancos en sustitución del panga.

  • Creen que son preferibles variedades como la merluza o el lenguado

  • Insisten en que el mayor problema reside en su escasa riqueza nutricional

  • Más de 2.000 colegios han retirado ya este pescado asiático de sus menús

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha recomendado consumir otras variedades de pescado blanco en sustitución del panga y ha recordado que España dispone de pescados más acordes a nuestra tradición gastronómica y con unas mejores características nutricionales.

Como recuerda la asociación, a raíz de la polémica surgida en relación al consumo de este pescado de origen asiático, se ha desatado una gran preocupación sobre el consumo del panga en la dieta de los niños e, incluso, más de 2.000 colegios de toda España lo han retirado de sus menús por la alarma social generada y la presión de los padres.

En este sentido, la AEP, a través de su Comité de Nutrición, recomienda la ingesta de otras variedades de pescado blanco, como la merluza o el lenguado, a lo largo de toda la edad pediátrica, tres a cuatro veces por semana en sustitución del panga y limitar el consumo de pescados azules (como las sardinas, salmón o atún) una vez a la semana, con raciones de menos de 50 gramos, en niños mayores de 3 años.

“Deberíamos considerar que, teniendo en cuenta que nuestro país está rodeado de costa, es más que probable que dispongamos de otros pescados, más acordes a nuestra tradición gastronómica y con unas características nutricionales mejores, que puedan sustituir al panga”, asegura el doctor Jose Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición.

Si además, la pesca de estas especies es más respetuosa con el medio, el entramado laboral que los sostiene más acorde a nuestro sistema de valores y su calidad nutricional mejor, “son razones más que suficientes para favorecer el consumo de otras especies de pescado blanco que no sean el panga o la tilapia”, afirma.

Controles a diferentes niveles

Como continúa explicando la la AEP, el panga es un pescado blanco de agua dulce que se cría en cautividad. La supuesta peligrosidad de su ingesta reside principalmente en la creencia de que puede acumular más metales tóxicos o pesticidas que otros pescados.,  La cuestión no es nueva, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (AECOSAN) se vio obligado en 2013 a salir al paso de esta alarma.

Ya en su momento, esta institución señalaba que todos los alimentos procedentes del extranjero pasan controles de laboratorio y, si se detectan sustancias prohibidas, se rechaza la mercancía y se puede llegar hasta a prohibir su importación. Además de los controles del Ministerio, las Comunidades Autónomas y algunos ayuntamientos realizan inspecciones cuando el pescado está ya en el canal de la alimentación.

“No podía ser de otra manera: ningún alimento que contenga pesticidas u otros productos que pudieran poner en riesgo la salud de los ciudadanos puede comercializarse”, indica el doctor Moreno Villares. No obstante, “si bien se trata de un pescado cuyo consumo es seguro, el Comité de Nutrición de la AEP considera más conveniente ofrecer a los menores otras variedades de pescado blanco como las antes mencionadas, puesto que su calidad nutricional es mejor y culturalmente están más avalados en nuestro país”.

Otros pescados de gran tamaño también han sido objeto de comentario por parte de la Agencia, por su contenido en mercurio y metales pesados, lo que llevó a recomendar una limitación de su consumo en mujeres embarazas, lactantes y niños pequeños.

AGENCIAS

El bioquímico José Miguel Mulet. Falacias sobre alimentos.

El bioquímico y divulgador científico José Miguel Mulet lleva tiempo ofreciendo desde sus blogs -Los productos naturales antes y Tomates con genes en la actualidad- una visión de la alimentación desde una perspectiva científica.

Con su segundo libro, Comer sin miedo (Editorial Destino), Mulet ofrece argumentos sólidos, basados en estudios de organismos oficiales y de investigadores, además de en su propia formación, para analizar -y eliminar dudas- de muchos de los mitos que circulan sobre la comida.

«Muchas veces tenemos ideas metidas en la cabeza pero sin base científica. Mantenerlas tiene efecto sobre la salud y la cartera», contesta a RTVE.es José Miguel Mulet al ser preguntado por la razón de escribir esta obra.

Temor infundado a las intoxicaciones

Hay una idea que surge a lo largo de todo el libro y es que la comida de hoy en día -la que circula por la Unión Europea, por ejemplo- es la más segura de todos los tiempos -en cuanto a seguridad alimentaria-.

Ahora hay agencias públicas y controles alimentarios que antes no se hacían

«Ahora hay agencias públicas y controles alimentarios que antes no se hacían. Puedes ir a un supermercado o a un restaurante y no te intoxicas, mientras que antes eran más frecuente», manifiesta.

En este sentido, Mulet señala que en Europa «no tenemos problemas con los restos de pesticidas» en la comida, aunque pueda haber trazas. «Se lleva un control tan estricto que no queda nada», remata.

Asimismo, el bioquímico recomienda que ante cualquier rumor que circule sobre un alimento o una sustancia, consultemos las páginas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria o la de la europea EFSA, antes que otras fuentes.

De tomates y berenjenas

En Comer sin miedo el bioquímico plantea argumentos contra los mitos más comunes que circulan sobre la alimentación. En referencia al tomate, por ejemplo, indica que «no es un alimento completo ni especialmente rico en vitaminas, minerales, proteínas o energía» y achaca su éxito al «llamativo aspecto rojo».

De otra popular hortaliza, la berenjena, Mulet explica que existen de muchos tipos y colores -morado, oscuro, violeta, negro, amarillo…- pero que la variedad que acapara casi todo el mercado es la Black Beauty: morada, lisa y de pulpa blanca.

De todas las variedades de berenjena, solo una copa el mercado: la Black Beauty

Esta hortaliza se caracteriza por ser rica en antioxidantes, es decir, moléculas que reaccionan con el oxígeno del aire y dan compuestos de color marrón.

Esta propiedad es precisamente la que «tira para atrás» al consumidor, ya que afea la berenjena. Debido a este rechazo las variades que se comercializan son las que menos se oscurecen al cortarse.

En su obra también hay hueco para los alimentos ‘de moda’ si hablamos temores: la leche y el trigo. Mulet insta a abandonar la idea de que son alimentos seleccionados «para que nos den alergias a todos«, ya que de ser verdad que fueran perjudiciales, se retirarían.

Aclaraciones sobre los transgénicos

Tanto en su libro como en la entrevista, José Miguel Mulet aclara posibles dudas sobre los transgénicos, mal llamados, a su juicio, ‘organismos modificados genéticamente’ (OMG).

Un transgénico es un organismo en cuyo genoma se ha insertado un trozo de ADN de otro organismo. Bajo esta definición, «todo lo que comemos está genéticamente modificado», considera Mulet, quien afirma que no reconoceríamos la planta del maíz si observáramos las mazorcas que se comercializan ahora.

En 17 años no ha habido problemas de intoxicación con transgénicos

Como cuenta el profesor de la UV, en Europa el rechazo a los transgénicos empezó a finales de los 90, cuando los grupos ecologistas se posicionaron en contra de esta tecnología alimentaria porque «necesitaban enganchar a la gente».

«Las empresas europeas que quieren engancharse a investigar transgénicos no pueden por la legislación y se tienen que ir a Estados Unidos», señala Mulet y sentencia: «Allí no dicen nada [en EE. UU], montan alguna manifestación pero no destrozan campos experimentales ni se oponen».

Así explica que cada transgénico pasa por un proceso de evaluación que puede llevar 10 años, es decir, por «más pruebas que cualquier otro alimento» y remata que en 17 años no ha habido problemas de intoxicación con transgénicos».

Algunas falacias desmitificadas

Aunque lo más recomendable es leer al completo Comer sin miedo, con el contexto y argumentos que da José Miguel Mulet, algunas falacias desmitificadas que nos han llamado la atención son:

  • El ser humano puede consumir leche durante toda su vida porque tiene capacidad para digerir la lactosa (el azúcar presente en la leche). Las hembras de muchos mamíferos dejan de producir leche ya que requiere una fuerte inversión energética que no puede desaprovecharse alegremente.
  • El consumo excesivo de antioxidantes puede dar problemas de salud.
  • Cuando te comes una ensalada de brotes de soja estás expuesto a compuestos que pueden alterar tu sistema endocrino.
  • Ni la sacarina, ni los ciclamatos, ni el aspartamo, ni el acesulfamo-k son cancerígenos.
  • Todos los estudios que se han hecho comparando el contenido en nutrientes de los productos ecológicos con los convencionales dan el mismo resultado.
  • El término ‘natural’ solo hace referencia al origen, no a la calidad ni a las propiedades de los alimentos. La selección artificial ha dado lugar a plantas nutritivas y saludables, que han sido creadas a partir de especies silvestres que en muchas ocasiones eran tóxicas.
  • Según la EFSA, no hay  restos y residuos de pesticidas en la comida y no hay ningún problema de salud por una exposición a largo plazo a estas sustancias.

BIOGRAFÍA
José Miguel Mulet (@jmmulet) es licenciado en Química y doctor en Bioquímica y Biología por la Universidad de Valencia. Acaba de publicar ‘Comer sin miedo. Mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación del siglo XXI’. Actualmente es profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia y dirige una línea de investigación en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (CSIC/UPV), tratando de desarrollar plantas tolerantes a la sequía o al frío, con numerosas publicaciones científicas y algún premio. Es autor del libro Los productos naturales ¡vaya timo!

El vino tinto y el aceite de oliva pueden ayudar a reducir la mortalidad.

  • El vino y el aceite de oliva virgen extra contienen polifenoles

  • Algunas de estas sustancias químicas protegen frente a la mortalidad

  • Son resultados de dos análisis realizados por la Universidad de Barcelona

El consumo de alimentos ricos en polifenoles, como el vino tinto o las semillas, podría estar relacionado con un riesgo de mortalidad más bajo por todo tipo de causas, según un estudio de la Universidad de Barcelona.

La investigación, publicada en la revista de acceso abierto BMC Medicine, consistió en analizar de nuevo los resultados del estudio Predimed, realizado con personas de edad avanzada -de 55 a 80 años- con alto riesgo cardiovascular, según ha informado la UB.

En este nuevo análisis, coordinado por la directora del Grupo de Investigación de Antioxidantes Naturales de la Facultad de Farmacia de la UB, Rosa Mª Lamuela, se encontró que las personas con una dieta rica en polifenoles tuvieron una reducción significativa en la mortalidad por cualquier causa, no solo debida a enfermedades cardiovasculares.

Ese mismo grupo de la UB también ha formado parte de otro estudio publicado en la misma revista, coordinadopor el profesor de la URV Jordi Salas Salvadó que muestra cómo el consumo de aceite de oliva virgen extra podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas con alto riesgo de padecer este tipo de enfermedades.

Efectos de consumir vino y semillas

En el estudio coordinado por Lamuela -que forma parte de la tesis doctoral de Anna Tresserra- observaron que ciertos polifenoles están asociados con efectos protectores frente a la mortalidad, específicamente los estilbenos y los lignanos.

Los estilbenos se encuentran en la piel de la uva y se concentran en el vino tinto. Por otra parte, las aceitunas, el aceite de oliva virgen, las semillas de lino, las semillas de sésamo y los cereales integrales contienen altos niveles de lignanos.

«En otras poblaciones estudiadas con anterioridad, el consumo de cualquiera de los alimentos ricos en polifenoles no era suficiente por sí mismo para reducir la mortalidad, pero en nuestro estudio el consumo total de polifenoles fue más amplio, proveniente de diversas fuentes de alimentación», ha explicado Lamuela,

«Los datos de nuestra investigación y de estudios previos apoyan la hipótesis según la cual una mayor ingesta de polifenoles, con las muchas subclases de polifenoles que esto representa, sirve para aumentar la esperanza de vida a través de muchos factores diferentes», ha precisado.

El aceite de oliva y las enfermedades cardiovasculares

El otro trabajo de investigadores de la UB se ha centrado en los efectos del aceite de oliva en la salud, analizando los diferentes tipos de aceite de oliva.

La investigación realizada en el marco del estudio Predimed ha encontrado que un aumento de 10 gramos por día en el consumo de aceite de oliva virgen extra está vinculado con una reducción del 10% en el riesgo de enfermedad cardíaca y muerte cardiovascular.

El aceite de oliva virgen extra es de mayor calidad que el aceite de oliva común, tiene un poco más de acidez y una mayor cantidad de polifenoles. Se cree que estos polifenoles proporcionan beneficios cardiovasculares.

Se cree que los polifenoles proporcionan beneficios cardiovasculares

«Aunque es difícil aislar el efecto de un solo ingrediente, nuestro estudio fue capaz de distinguir los efectos cardiovasculares atribuidos al aceite de oliva, un alimento que es un componente clave de la dieta mediterránea«, ha explicado Jordi Salas Salvadó, coordinador de este estudio, director de la unidad de Nutrición Humana en la URV e investigador del CIBERobn.

Estudio con 7.000 personas

Predimed es un estudio de intervención nutricional multicéntrico que evaluó el efecto de la dieta mediterránea en la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares en más de 7.000 personas de entre 55 y 80 años -con alto riesgo cardiovascular- durante un promedio de cinco años.

Los participantes fueron asignados al azar en tres grupos: una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra, una dieta mediterránea enriquecida con frutos secos y un grupo de control que seguía una dieta baja en todo tipo de grasa.

Salas ha manifestado que es necesario hacer más estudios para comprobar si los beneficios de la dieta mediterránea se pueden generalizar a otras poblaciones.

Fuente: rtve.es

La dieta mediterránea reduce un 30% el riesgo de cáncer de mama, según un estudio.

 

  • Pescado, vegetales, legumbres, frutas y aceite tienen un «efecto protector»

  • El trabajo apunta a que es más beneficiosa que una dieta baja en grasas

Un proyecto de investigación español ha demostrado, por primera vez, que el consumo de alimentos propios de la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de mama hasta en un 30%.

Es una de las principales conclusiones del estudio coordinado por la investigadora del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, Marina Pollán, publicado el pasado mes de agosto en la revista científica British Journal of Cancer y presentado este martes en Madrid.

Realizado en mas de 2.000 mujeres, el estudio revela que el consumo de alimentos típicos de la dieta mediterránea, como pescado, vegetales, legumbres, frutas y aceite de oliva, muestra «un claro efecto protector» en un subtipo de tumor, el triple negativo, que generalmente es más agresivo.

En este sentido, Pollán ha indicado que el elevado consumo de pescado en España podría explicar, así, la baja incidencia de este subtipo de tumor en España -12% de los casos frente al 20% que se registra en otros países del entorno-.

El cáncer de mama es uno de los tumores más frecuentes en las mujeres españolas y cada año se diagnostican aproximadamente 26.000 casos nuevos, el 30% de todos los cánceres detectados en mujeres en España.

Mejore que una dieta pobre en grasas

Los investigadores identificaron en la muestra tres tipos de dieta, la denominada ‘occidental’, que se caracteriza por un alto consumo de productos grasos, carne procesada, dulces, bebidas calóricas y bajo consumo de cereales; la dieta ‘prudente’, basada en un consumo de productos bajos en grasa, frutas, vegetales y zumos; y la ‘mediterránea’, en la que se incluye la ingesta habitual de pescado, vegetales, legumbres, patatas, frutas, aceite y un bajo consumo de zumos y bebidas calóricas.

Una vez analizados y relacionados los tipos de dieta y el desarrollo de cáncer de mama, los investigadores llegaron a la conclusión de que el consumo de alimentos de la dieta mediterránea reduce el riesgo de desarrollar este tipo de tumor hasta en un 30%.

Por el contrario, la dieta occidental, que es la más frecuente en mujeres jóvenes, es la más perjudicial para desarrollar cáncer de mama.

En el caso de la dieta prudente, el trabajo no ha podido constatar que este tipo de alimentación esté relacionada ni con una mayor ni con una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama, a pesar de ser la dieta que menos grasa contiene de las tres.

El estudio EpiGeicam, que así se llama el trabajo, ha estado coordinado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III y financiado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).

El presidente de Geicam, Miguel Martín, ha destacado la importancia de este estudio por su «aplicación inmediata» y ha afirmado que «puede marcar una antes y un después en el cáncer de mama en España».

La AECC ha recordado que el 57% de la población no consume a diario frutas y verduras, un 58% incluye en su dieta bollería, carnes grasas y embutidos de dos a tres veces a la semana y que el 75% no realiza actividad física regularmente.

AGENCIAS

Demuestran que las verduras fritas con aceite de oliva son más saludables que las cocidas

 

  • La fritura transfiere fenoles hacia los vegetales y reduce su humedad

  • El aceite también incrementa la densidad calórica de los alimentos

  • La capacidad antioxidante y los fenoles previenen de cáncer o diabetes

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han demostrado que las verduras fritas con aceite de oliva mejoran su capacidad antioxidante y el contenido de compuestos fenólicos, que previenen patologías crónico degenerativas como el cáncer, la diabetes o la degeneración macular.

En un artículo publicado en la revista Food Chemistry, los científicos han comprobado que la fritura en aceite de oliva virgen extra (AOVE) es la técnica culinaria que más aumenta la fracción fenólica de las hortalizas frescas incluidas en la dieta mediterránea.

Es decir, alimentos como la patata, la calabaza, el tomate y la berenjena mejoran en el proceso de cocinado.

Experimento en la cocina

Para llevar a cabo el estudio los investigadores diseñaron un experimento en el que cocinaron porciones de 120 gramos de cubos de patata (Solanumtuberosum), calabaza (Cucurbitamoschata), tomate (Licopersicumesculentum) y berenjena (Solanummelongena) sin semillas ni piel.

Así, frieron y saltearon las hortalizas en aceite y también las hirvieron en agua o en una mezcla de agua y AOVE. Controlaron los experimentos para garantizar todas las condiciones de procesamiento, y se mantuvo constante la proporción entre el vegetal y el medio de cocción, según las recetas tradicionales españolas.

Las verduras procesadas se mantuvieron en condiciones adecuadas para la determinación de humedad, grasa, materia seca y fenoles totales, así como la medida de la capacidad antioxidante por diferentes métodos.

Paralelamente se completó el estudio con la determinación por Cromatografía Líquida de Alta Eficacia (HPLC, por sus siglas en inglés) del contenido de compuestos fenólicos individuales característicos de las hortalizas.

Comparación fritura/cocción

Los resultados demostraron que el uso de AOVE durante la fritura de las hortalizas incrementa su contenido de grasa y reduce su humedad, mientras que en el resto de técnicas este efecto no se observa.

“Al comparar el contenido de fenoles totales con respecto a las hortalizas frescas encontramos tanto incrementos como reducciones según la técnica aplicada», ha explicado una de las autoras de este trabajo, la profesora de la UGR Cristina Samaniego Sánchez.

«El aceite como medio de transferencia de calor incrementa el contenido en compuestos fenólicos en las verduras, frente a otras técnicas culinarias como el hervido donde la transferencia de calor se produce a través del agua”, aclara.

Transferencia de fenoles a los vegetales

Esto se debe a que se produce una transferencia de fenoles desde el AOVE hacia los vegetales, enriqueciéndose éstos con compuestos fenólicos exclusivos del aceite que no se encuentran presentes de forma natural en las hortalizas frescas.

“Por tanto, podemos afirmar que la fritura es la técnica que produce mayores incrementos asociados en la fracción fenólica, lo que supone una mejora en el proceso de cocinado, aunque incremente la densidad calórica de los alimentos a causa de la cantidad de aceite absorbido”, destaca Samaniego.

Todas las técnicas culinarias incrementaron la capacidad antioxidante de los cuatro vegetales; solo hubo reducción o ausencia de cambios significativos después de la cocción en agua en casos específicos.

La investigadora de la UGR destaca que cada vegetal cocinado desarrolló un perfil de fenoles, contenido de humedad, grasa, materia seca y actividad antioxidante determinada por las características originales de los vegetales frescos y por la técnica de cocción aplicada.

“Cuando el contenido de fenoles de la hortaliza cruda es alto, el contenido de fenoles totales se incrementa aún más si se incluye AOVE durante el procesamiento y la aplicación de tratamientos de hervido no afecta las concentraciones finales», ha manifestado Samaniego.

«El tratamiento culinario que incluye agua puede ser recomendable cuando los alimentos son consumidos junto con el medio de cocción, y la adición de AOVE mejora el perfil fenólico y compensa las deficiencias de los alimentos crudos”, señala la investigadora.

Los resultados de este artículo forman parte de la tesis doctoral de Jessica del Pilar Ramírez Anaya, realizada bajo la dirección de las profesoras de la UGR Cristina Samaniego Sánchez, Marina Villalón Mir y Herminia López-García de la Serrana, en el departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia en la Universidad de Granada y con el apoyo del programa PROMEP/SEP, México UDG-598.

Fuente: rtve.es

El aceite de oliva virgen extra reduce la inflamación de las articulaciones.

Un estudio demuestra los efectos beneficiosos del consumo de aceite de oliva virgen extra en la prevención y tratamiento de la artritis reumatoide en un modelo experimental en ratones al disminuir la inflamación de las articulaciones. El hallazgo refuerza la hipótesis de usar este producto en el tratamiento de esta patología articular reduciendo la aparición de efectos adversos provocados por los fármacos.

Los expertos señalan que este tipo de aceite contiene una fracción polifenólica que favorece la disminución de la inflamación de las articulaciones. Para alcanzar estas conclusiones, el grupo de investigación Farmacología Experimental y Farmacia Clínica de la Universidad de Sevilla, dirigido por la catedrática de Farmacología Catalina Alarcón de la Lastra, observó durante dos meses la evolución de dos grupos de animales, uno alimentado con aceite de girasol como fuente lipídica, y otro con aceite de oliva virgen extra.

Tras el periodo de estudio, la inflamación de las articulaciones de los ratones alimentados con aceite de oliva virgen extra había disminuido considerablemente frente a los que no lo habían consumido.

“En este estudio observamos tanto a nivel macroscópico como a nivel tisular cómo el aceite de oliva virgen extra, que se caracteriza por su alto contenido en polifenoles, fue capaz de disminuir una serie de mediadores y parámetros bioquímicos implicados en los procesos inflamatorios”, explica Mª Ángeles Rosillo, autora principal del trabajo.

La incidencia de enfermedades articulares es menor en los países mediterráneos.

Estudios previos señalan que la incidencia de esta enfermedad articular es menor en los países mediterráneos, por ello, estas investigadoras quieren ahora dar un paso más y extrapolar estos resultados a ensayos clínicos en colaboración con el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

Artritis reumatoide

“El consumo de aceite de oliva virgen extra previene el desarrollo de la artritis reumatoide experimental. El descubrimiento de esta acción beneficiosa del aceite de oliva virgen extra refuerza la hipótesis de utilizarlo como estrategia preventiva y terapéutica en el tratamiento de esta patología articular pudiendo reducir la aparición de efectos adversos que acompañan a la farmacoterapia clásica”, afirma la investigadora.

Este trabajo surge de la tesis doctoral de la investigadora Mª Ángeles Rosillo que ha sido dirigida por las profesoras Catalina Alarcón de la Lastra y Marina Sánchez Hidalgo, del departamento de Farmacología de la Universidad de Sevilla, en el contexto del proyecto de investigación de Excelencia de la Junta de Andalucía Valoración del Aceite de Oliva Virgen Extra en la Artritis Reumatoide Experimental: Estudio Biodirigido, Caracterización Farmacológica y Desarrollo de Ingredientes Funcionales.

Agencias SINC

Consumir aceite de oliva virgen reduce un 51% el riesgo de fractura osteoporótica

Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) han demostrado que el consumo habitual de aceite de oliva virgen disminuye un 51% el riesgo de sufrir una fractura osteoporótica. El estudio valora que incorporar en la dieta entre 4 y 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen al día protege la estructura ósea y previene la osteoporosis. El trabajo se ha realizado en 870 personas que han estado en seguimiento durante una media de 9 años.

Estos resultados evidencian, por primera vez, el papel beneficioso del consumo regular de aceite de oliva para la protección de los huesos. Hasta ahora, la comunidad científica se había fijado, principalmente, en los efectos positivos derivados de la administración de componentes del aceite -como polifenoles en cápsulas- sobre las fracturas óseas, o bien en el efecto modulador sobre algunos factores bioquímicos relacionados con la salud ósea, pero no sobre la fractura en sí misma.

Los científicos que han liderado el estudio, Mónica Bulló y Jordi Salas-Salvadó, de la Unidad de Nutrición Humana de la URV y de la Red CIBERobn española, atribuyen estos beneficios “al conjunto de sustancias que componen el aceite de oliva virgen, desde la grasa hasta los polifenoles y otros componentes, por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias”.

Este estudio, publicado en la revista Clinical Nutrition, se ha realizado en un total de 870 personas de entre 55 y 80 años que tienen un elevado riesgo de enfermedad cardiovascular. Estas personas han sido reclutadas por médicos del Instituto Catalán de la Salud de las comarcas de Tarragona, que participaron en el estudio PREDIMED (de prevención con dieta mediterránea).

Casi 9 años de seguimiento

Los investigadores también han analizado el estilo de vida, el historial clínico y la medicación de los participantes, entre otros biomarcadores, para monitorizar su estado de salud. Además, los participantes han tenido que contestar varios cuestionarios sobre su alimentación.

Después de casi 9 años de seguimiento de promedio, los investigadores han comprobado que aquellas personas que han consumido más aceite de oliva virgen extra, equivalente a 4-5 cucharadas soperas al día, presentan un menor riesgo de sufrir este tipo de fracturas, independientemente de otros factores de riesgo.

Agencia SINC

Tomates, cuanto más rojos, lisos y redondos sean, mayor es su poder contra el cáncer de colon

Investigadores de la Universidad de Almería han observado en cultivos de células de cáncer de colon el efecto que producen distintos tipos de tomate. Según los científicos, cualquier variedad de tomate impide la proliferación de células de cáncer colorrectal a concentraciones muy bajas. Pero el estudio, realizado en ensayos in vitro, revela que los tomates más rojos, lisos y redondos, son los que mejor impiden su desarrollo.

Investigadores del grupo Química de Biomoléculas y Procesos Alimentarios de la Universidad de Almería han confirmado, en líneas celulares in vitro, que los extractos de tomate tienen actividad frente al cáncer de colon. Además, han comprobado que algunas variedades actúan más intensamente que otras frente a la proliferación de las células cancerosas. El estudio apunta también el beneficio que aporta el aceite de oliva conjuntamente con el tomate.

En el artículo publicado en la revista Journal of the Science of Food and Agriculture, los investigadores explican cómo ciertos compuestos del tomate, como el licopeno, actúan frente al desarrollo de células tumorales originarias del colon, impidiendo su proliferación.

Los científicos, además, han incluido pruebas donde se ha analizado el efecto conjunto en los cultivos celulares de carotenoides de tomate junto al aceite de oliva. Estos ensayos confirman efectos inhibidores significativamente más altos que los obtenidos a partir de cada uno de ellos actuando por separado. Según estos expertos, existen muchos compuestos diferentes con acción antitumoral en el aceite de oliva, como los polifenoles, que se suman a la acción de las sustancias bioactivas del tomate.

En las investigaciones desarrolladas in vitro han observado cómo cualquier variedad de tomate impide la proliferación de células de cáncer colorrectal a concentraciones muy bajas. Sin embargo, las variedades más coloreadas poseen una capacidad superior, ya que contienen una mayor proporción de licopeno y ácidos grasos.

Beneficios anticancerígenos de la dieta mediterránea

“Si bien todos los tomates proporcionan compuestos bioactivos al organismo, estas investigaciones marcan la diferencia entre las distintas variedades y muestran cómo el aceite de oliva amplifica su intensidad. Esto confirma que determinadas preparaciones culinarias de la dieta mediterránea, como el gazpacho o las ensaladas, pueden ser excelentes aliados en la prevención de algunos tipos de cáncer”, indica el investigador de la Universidad de Almería José Luis Guil Guerrero, uno de los autores del artículo.

Dentro de la dieta mediterránea son numerosas las recetas que unifican ambos ingredientes: gazpacho, salmorejo, ensaladas, tomate frito, zumo, etc. Por tanto, esta investigación confirma, además, estudios anteriores realizados sobre los efectos beneficiosos que se atribuyen a este patrón dietético típico del sur de Europa.

Durante los ensayos, los investigadores trabajaron con líneas celulares HT-29, una línea de cáncer colorrectal humano. Todas las variedades de tomates se analizaron para conocer su composición en compuestos bioactivos, como carotenoides, esteroles, ácidos fenólicos y ácidos grasos. Así pudieron determinar la acción de distintas concentraciones de estos extractos contra las células cancerígenas, comparándolos con controles de estas células sin añadir extractos y frente a otras células no tumorales procedentes también del colon.

Los resultados demostraron que mientras los compuestos del tomate actúan contra las células tumorales, las células sanas no se ven comprometidas por su acción. Por otro lado, se ha confirmado que unos tipos de tomate son más eficientes en esta actividad que otros. Concretamente, los más rojos y redondos son los que producen una respuesta más activa contra las células tumorales in vitro.

También, determinadas hortalizas

En esta misma línea, otro de los ensayos realizados ha tenido como objetivo hortalizas como rúcula y canónigo, las cuales también ejercen acciones antitumorales frente a células de cáncer colorrectal. En este caso, se pudo comprobar que los extractos de rúcula no solo inhiben la proliferación, sino que también afectan a la integridad de las células tumorales, produciendo daños notables en sus membranas.

Fuente: rtve.es

Comer fruta, y no la sociabilidad, es el factor clave que ha agrandado el cerebro de los primates

El tamaño del cerebro de los primates viene determinado por la dieta y la obtención de alimentos, más que por los factores sociales, según ha revelado un estudio de antropólogos de la Universidad de Nueva York (NYU) publicado en la revista Nature. Estos resultados ponen en entredicho la llamada hipótesis del «cerebro social», que planteaba que el cerebro de los humanos, y de los simios en general, era grande debido a factores sociales.

Además, el descubrimiento refuerza la idea de que la diferencia entre el cerebro de los humanos y el resto de primates radica no en la socialización sino en la alimentación y en la manera de conseguir los alimentos. El profesor del departamento de antropología de la NYU y coautor del estudio, James Higham, ha explicado que tradicionalmente el pensamiento dominante ha sido que «los humanos y demás antropoides tienen el cerebro grande debido a la presión social y a la necesidad de tener que pensar para relacionarse».

El descubrimiento refuerza la idea de que la diferencia entre el cerebro de los humanos y el resto de primates radica no en la socialización sino en la alimentación.

Pero, su investigación echa por tierra esa argumentación y apunta «a otros factores, especialmente a la dieta», como determinantes en el desarrollo del cerebro.
«Además, las complejas estrategias de búsqueda de alimento, las estructuras sociales y las habilidades cognitivas también han influido en la evolución del seso de los primates», añadió otro de los autores, el profesor Alex DeCasien. «De todos modos, si la pregunta es qué factor es más determinante, los sociales o la dieta, nuestro estudio sugiere que la dieta«, agrega.

Comer fruta y hojas

En esta nueva investigación, los autores han examinado más de 140 especies de primates -más del triple que estudios previos- y han incorporado datos evolutivos más recientes de árboles, o filogenias. Tuvieron en cuenta el consumo de alimentos entre las especies estudiadas -folívoros (hojas), frugívoros (fruíferos), frugívoros/folívoros y omnívoros (adición de proteínas animales)- así como varias medidas de socialidad, como tamaño de grupo, sistema social y sistema de apareamiento.

Sus resultados muestran que el tamaño del cerebro se predice por la dieta en lugar de por las diversas medidas de la sociabilidad, después de controlar el tamaño corporal y la filogenia. Cabe destacar que los frugívoros y los frugívoros/folívoros exhiben cerebros significativamente mayores que los folívoros y, en menor medida, los omnívoros muestran cerebros significativamente más grandes que los folívoros.

La clave: la obtención del alimento

Los investigadores advierten que los resultados no revelan una asociación entre el tamaño del cerebro y el consumo de frutas o proteínas en un nivel dentro de la especie. Más bien, señalan los autores, son evidencia de las demandas cognitivas requeridas por las diferentes especies para obtener ciertos alimentos.

«La fruta es más parca en el espacio y el tiempo en el medio ambiente, y su consumo, a menudo, implica la extracción de lugares difíciles de alcanzar o de pieles de protección -observa DeCasien-. Juntos, estos factores pueden llevar a la necesidad de relativamente mayor complejidad cognitiva y flexibilidad en especies frugívoras».

Agencias: EFE, El mundo