DRENAJE LINFÁTICO : el gran aliado del sistema inmune, tu salud y tu belleza.

Uno de sus grandes beneficios es ayudar a fortalecer nuestros sistema de defensas y ayudar de forma más efectiva en la eliminación de sustancias de desecho que se encuentran en nuestro organismo y que no son beneficiosas.

Nuestro sistema linfático colabora estrechamente con el sistema inmunológico y es tan importante como nuestro sistema circulatorio. Con el drenaje linfático además de tratar específicamente distintas afecciones , se ejerce un papel muy beneficioso en nuestro sistema nervioso, mejorando de manera general el estado de salud .

En nuestro cuerpo existe una movilización de líquidos cuyo equilibrio es sumamente importante para la correcta nutrición de las células. Cuando comemos, los nutrientes tienen que desplazarse por el organismo hasta llegar a las células. Para que la célula pueda “comer”, estos nutrientes se mueven dentro del líquido intercelular (o intersticial), que es el espacio donde se produce el intercambio de sustancias, es decir, lo que entra en la célula y lo que la célula expulsa.

El papel de la linfa es transportar el líquido sobrante, que contiene sustancias de desecho, hasta el sistema circulatorio, hasta la sangre, para que el organismo pueda desprenderse de esos desechos. Los edemas o retenciones se producen cuando el sistema linfático no es capaz de depurar esas zonas, es decir, cuando los líquidos y sustancias se estancan.

  • Sistema linfático y sistema inmunológico

El hecho de que el sistema linfático y el inmunológico estén tan estrechamente relacionados se debe a la existencia de los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos son una especie de estaciones de depuración que aparecen a lo largo de todo el recorrido del sistema linfático y su misión es depurar los agentes patógenos, combatirlos y neutralizar los daños.

Cuando el sistema linfático está congestionado, los ganglios linfáticos no pueden realizar su labor correctamente y el hecho de que los ganglios se presenten inflamados es una señal de que algo anormal sucede en nuestro interior.

   TIPOS DE DRENAJE LINFÁTICO

El drenaje linfático cuenta con dos modalidades bien diferenciadas. La principal de ellas y la más recomendada por los propios especialistas y expertos en terapias corporales, el drenaje linfático manual, en el que “una persona entrenada será la que, gracias a un trabajo manual intenso, sea la encargada de conseguir que el tratamiento llegue a buen puerto”. Se trata de un tipo de masaje muy particular, por lo que quien lo realice no sólo debe tener formación y experiencia en el trabajo con los grupos musculares, sino también con el sistema linfático.

En el drenaje linfático manual, el especialista realizará una serie de maniobras lentas, indoloras, que recuerdan en muchas ocasiones a un masaje convencional.

Otro tipo de drenaje linfático es el denominado como asistido, que se realiza a través de la ayuda de determinadas máquinas especialmente diseñadas para conseguir este efecto. Estos aparatos realizan una serie de presiones en puntos señalados del cuerpo para conseguir reactivar el flujo de la linfa a través de los vasos linfáticos. Uno de los más populares es el “pantalón” especial que se usa en la presoterapia y cuya finalidad es, precisamente, la de contribuir a que el paciente mejore su sistema linfático.

INDICACIONES DEL DRENAJE LINFÁTICO

Estas son algunas de las indicaciones del drenaje linfático :

  • Edemas : faciales, por embarazo,  linfoestáticos, del sistema nervioso, post-operatorios, traumáticos
  • Varices
  • Fibromialgia
  • Acné
  • Celulitis
  • Piernas cansadas o hinchadas
  • Migrañas, dolor de cabeza, vértigo
  • Artrosis, artritis y afecciones de partes blandas (tendinitis)
  • Hematomas
  • Edema premenstrual
  • Hipotiroidismo
  • Edema por problemas renales
  • Afecciones del aparato digestivo
  • Ansiedad, estrés
  • CONTRAINDICACIONES DEL DRENAJE LINFÁTICO
  • Infecciones agudas ( heridas abiertas o infectadas)
  • Inflamaciones agudas ( gota, reuma,..)
  • Edemas por insuficiencia cardíaca
  • Trombosis, Flebitis o tromboflebitis
  • Hipertiroidismo
  • Cáncer en curso
  • Asma
  • Hipertensión
  • Hipotensión (contraindicación relativa)
  • Ciertas enfermedades  de la piel
  • Descompensaciones de la glándula Tiroides.

Lo aconsejado por los terapeutas profesionales son unas 2-3 sesiones semanales al principio, para luego pasar a un mantenimiento de una sesión semanal e, incluso, quincenal.

El precio de la sesión de drenaje linfático varía dependiendo del centro donde se realice, del tipo y de la duración, pero la gran mayoría, una sesión de drenaje linfático asistido puede costar unos 12-15 euros, mientras que el manual rondaría los 25-30 euros.

Fuente:Tu espacio interior.