BESAR BENEFICIA SERIAMENTE A LA SALUD

BÉSAME, BÉSAME MUCHO… 

De acuerdo con investigadores de la University College de Londres, un beso de despedida genera una actitud positiva que te ayudará a cumplir tus metas y, sobre todo, alarga tu vida.

En el estudio se revela que las personas que dan un beso de despedida genera una producción de endorfinas que hacen que la gente tenga una actitud positiva, la cual les ayuda a cumplir sus metas, como ganar 20 o 30% más que aquellos que no lo hacen.

Incluso, aquellos individuos que besan a su pareja todas las mañanas faltan menos al trabajo por causa de alguna enfermedad o tienen menos accidentes automovilísticos cuando van rumbo a sus actividades laborales.

Los especialistas aseguran que sólo un beso en la mejilla puede alargar hasta cinco años la vida de una persona, gracias a la actitud positiva y vínculos que se generan. Y tú, ¿tienes como costumbre despedirte de las personas que amas?

Por ello, si quieres tener felicidad, éxito y salud en tu vida, sólo necesitas darle un beso de despedida a aquella persona que sea especial para ti, según información publicada en el The Sun.

Besar nos ayuda a mitigar el dolor y refuerza nuestro sistema inmunitario,  libera hormonas como la dopamina y la oxitocina, ligadas al cariño y la ternura.

El beso es el gesto de cariño más utilizado entre las personas, aunque no es exclusivo de los humanos. En la cadena filogenética encontramos desde chimpancés y elefantes que se besan, hasta pájaros que rozan sus picos.

Besar es un poderoso mecanismo de adaptación, pero además de ayudarnos a sobrevivir como especie, el roce de los labios con la piel o con los de otra persona provoca una reacción en cadena. Cuando besamos podemos mover hasta 36 músculos y el latido de nuestro corazón puede pasar del reposo hasta la agitación en unos breves instantes.

No solo es un intercambio de afecto

Los besos son una incomparable expresión de afecto entre dos personas, pero tras el intercambio de saliva puede haber bacterias y virus que provocan enfermedades e infecciones. Existe una decena de enfermedades que se pueden transmitir a través de los besos. Algunas son muy comunes como los resfriados, el herpes labial, verrugas o caries, cuyas consecuencias son menores para el organismo, pero hay otras que requieren tratamientos más complejos y afectan a la salud de un modo más determinante como la mononucleosis, también llamada la enfermedad del beso, la hepatitis B o la meningitis. A pesar de todo, no debemos evitar los besos, la saliva contiene sustancias que combaten bacterias, virus y hongos, y los intercambios de saliva que se producen en los besos estimulan el sistema inmunitario y lo fortalecen para crear anticuerpos. En todo caso, siempre es necesaria una buena higiene bucal, la cual es clave para prevenir que las infecciones de la saliva aniden en nuestro cuerpo. Y, ante todo, evitar los besos con personas que sepamos que están padeciendo alguna de estas enfermedades.

10 beneficios de los besos

Sea como fuere, no debemos evitar los besos pues nos aportan un sinfín de beneficios:

  1. Mitigan el dolor.
  2. Refuerzan nuestro sistema inmunitario.
  3. Ayudan a reducir la presión arterial al aumentar los latidos de forma saludable.
  4. Liberan endorfinas  y hormonas como la dopamina y la oxitocina, ligadas al cariño y la ternura.
  5. Combaten las caries al hacer segregar más saliva.
  6. Queman (unas cuantas) calorías: ¡hasta 13 con cada uno!
  7. Ejercitan los músculos faciales, tonifica la piel y te aporta un aspecto sano.
  8. Tienen un efecto relajante contra la tensión y el estrés.
  9. Nos hacen sentir íntimamente próximos a nuestra pareja.
  10. Ayudan a los niños a crecer sanos y confiados. Solo en la adolescencia puede aparecer cierto rechazo hacia esta muestra de cariño pero no debemos dejarnos engañar por ese gesto, pues siguen necesitando amor y cariño en dosis adecuadas de besos y abrazos.

Ya lo sabes, no dudes en aprovechar la ocasión para ponerlos en práctica !!!

Fuente:EFEsalud

 

¿Quieres perder peso? ¡No te olvides de cenar!

Si queremos perder peso debemos adecuar nuestro menú por la noche para que sea ligero y sano y nos ayude a que nuestro organismo siga quemando grasa en lugar de almacenarla.

Muchos son los mitos que giran en torno a las dietas y a cómo bajar de peso. Uno de ellos sin dudas es el que indica “no cenar para reducir kilos”.

En este artículo te contamos por qué no deberías dejar de lado la última comida del día si quieres perder peso.

Algunas personas toman la decisión de no cenar porque están intentando bajar de peso. Sin embargo este hábito genera el efecto contrario.

La razón es muy simple:

Cuando el organismo no recibe alimentos durante cierta cantidad de tiempo, “despierta” un estado de alerta (similar a cuando existe algún peligro) en el cual no consume energía, ya que la almacena para hacerle frente a la situación.

Por lo tanto, en vez de reducir calorías estamos causando una acumulación de ellas. Ahora bien, tampoco se trata de pasarse al otro extremo y cenar en abundancia.

En cualquiera de los dos casos el cuerpo lo sufrirá.

  • Por la mañana necesitamos comer más para que el organismo cuente con toda la energía y los nutrientes necesarios para afrontar la jornada.
  • Al mediodía todavía nos hace falta un poco de “combustible” para continuar.
    • Sin embargo, a la noche, el cuerpo precisa solo lo básico, ya que pronto nos iremos a la cama. Cenar de forma frugal no es lo mismo que no comer nada.
  • Por ello te recomendamos que no elimines por completo esta última comida del día.
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    Si no cenas quizás te despiertes en la madrugada con tanto apetito y ansiedad que abras la nevera y consumas cualquier cosa que encuentres (esto se lo conoce como el síndrome del comedor nocturno).

  • Por el contrario, si todas las noches (o varias veces a la semana) cenamos de manera copiosa, con alimentos ricos en grasas y carbohidratos, es más probable que o bien engordemos o que no podamos bajar de peso como deseamos.

    Estos dos elementos se almacenan en el cuerpo y es difícil eliminarlos, sobre todo porque a la noche dormimos y no hacemos ejercicio.

    Si estás buscando bajar de peso te aconsejamos que no te saltes las comidas y que, sobre todo, no dejes de lado la cena.

  • Puedes optar por consumir alimentos más sanos, como un yogur, una ensalada, una sopa o algunas piezas de fruta.

  • Lo importante es que limites la ingesta de calorías, no que tengas apetito o duermas con el estómago completamente vacío.

    Cenar nos permite bajar de peso

  • Cuando una persona quiere bajar de peso pero no desea llevar a cabo una dieta muy restrictiva la clave reside, básicamente, en cambiar el menú de la cena.

    En la vida actual cometemos el error de no desayunar, comer algo ligero al mediodía para poder seguir trabajando y a la noche aprovechar para disfrutar de alimentos más pesados, comer en restaurantes o pedir la cena.

    Ya que tras la cena solo hacemos actividades que nos reportan un bajo consumo de calorías (mirar televisión, hacer sobremesa, leer, dormir, etc.) debe ser lo más ligera posible.

    ¿Cuál sería entonces la ingesta perfecta? Aquella que no nos deje la sensación de estar “llenos” y que no esté repleta de hidratos de carbono, grasas y azúcares. Por supuesto, el alcohol tampoco se incluye en la cena ideal.

    Por lo tanto, deberíamos centrarnos en las proteínas que aporta esta ingesta. Estas deberían provenir de alimentos bajos en grasa. Por ejemplo pechuga de pavo, merluza, salmón y verduras de hoja verde.

Fuente: Mejor con salud